Combinamos soporte remoto inmediato para resolver incidencias cotidianas del día a día y asistencia presencial cuando exista un fallo físico de hardware, caídas de red local, instalación de nuevos equipos o tareas de mantenimiento programado. Dependiendo del nivel de servicio (SLA) contratado, establecemos tiempos de respuesta garantizados desde la notificación de la incidencia.
